A pesar de saber que entre tú y yo, todo había sido mentira. De vez en cuando, volvía. Con el profundo deseo de que hubieras cambiado. Con la esperanza secreta e inmensa de que, contra todo lo que ya sabía de tí, ahora sí cumpliera tus promesas. Me decepcionaste una y otra vez. Me decepecionaste tanto como veces volví a tí. La última vez me alejé con paso cansado y desde entonces no hemos vuelto a encontrarnos, pero el daño que causaste con tus mentiras, permanece: no puedo confiar. Gracias a tí, no puedo confiar en las promesas.
lunes, octubre 06, 2008
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1 comentarios:
Hey Scully...
pues es una garrapata
(garra todo)
...
yo generalmente no prometo
yo juro....
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