domingo, septiembre 28, 2008

De cuando casi "aprendo" a jugar basquetbol.

Siempre he sido mala para esa cosa llamada "Deporte". Por lo tanto la materia de Educación Física fue durante toda la primaria y la secundaria, un maldito suplicio. So, tengo realmente múltiples recuerdos increíblemente patéticos de esa clase. Este es uno de ellos:

En la primaria el profesor de Educación Física me condicionó a jugar con la Selección de Basquetbol (ese maldito juego del demonio) a cambio de no reprobar educación física. Con lo nerd que siempre he sido, no concebía la idea de reprobar una materia y que se dañara mi promedio, así que no tuve más remedio que entrar al equipete ese.

Yo era mala para el deporte, pero era buena para la disciplina, es decir, yo no corría rápido ni sabía botar un balón, pero iba a todas las clases con el uniforme completo, corría el tiempo que decía el profesor, daba las vueltas a la cancha que decía el profesor, saltaba, me estiraba, etc, etc. En fin, dentro de mi descoordinada habilidad física, hacía todo lo que debía hacer, no tenía porque reprobar, tampoco podía sacar diez pero no tenía porque reprobar.

Eso no importó, tuve que presentarme a los entrenamientos. Ahi estaba yo con un balón en la mano, sin que nadie me explicara las reglas, sin que nadie me dijera cómo carajo se jugaba, o qué demonios tenía yo que hacer. Obvio, si se trataba de la Selección de basquetbol eso implicaba que todas sabían jugar y no sólo eso, todas sabían jugar bien; y no sólo eso, todas amaban jugar basquetbol. Yo simplemente no entendía absolutamente nada.

Como a la semana de ir a los entrenamientos hubo un mini-mini torneo de Basquetbol entre escuelas primarias particulares. Oh por dios !!! ¿¿en qué mundo sería lógico que yo, que no entendía absolutamente nada, participara en el torneo??...Pues lo hice.

El día del torneo fue lo más cagado y a la vez lo más deprimente que me había pasado. Estaba yo a mitad de la cancha con mi uniforme de basquetbolista, traumada por mis piernas, traumada por mi falta de coordinación, traumada por no saber botar un balón, traumada porque mis "team partners" pedían a gritos que no las hiciera perder.

Ese día jugué todos y cada uno de los partidos, mi profesor no me sacó un minuto de la cancha, era ridículo todo lo que hacía ahí. De verdad, era para morirse de risa verme correr como tontita por toda la cancha, ver que me ataba las agujetas una y otra y otra y otra vez. Y hasta la fecha sigo sin entender las frases que me gritaban mis team partners. Me decían: "baja, baja bajaaaa!!!" yo pensaba "Bajar? pero si la cancha es plana, todo está al mismo nivel, dónde es abajo???". Tampoco entendía cuando me decían "veme acompañando". Eso quería decir que debía ir todo el tiempo a su lado? de qué servía "acompañarla"?. No conocía las reglas, el árbitro me marcaba faltas o no se qué demonios, yo no sabía por qué, sólo sabía que la había cagado porque todas se molestaban. Prefería atarme las agujetas otra vez.

Yo suplicaba todo el tiempo que me sacaran del partido, que se me fracturara una pierna, que un balonazo me dejara inconsciente, o que de plano, me cayera un rayo... pero no, ese día no me pasó nada de eso.

Terminé el día sintiéndome sumamente torpe. Una parte de mí me consolaba diciendo "qué más da? no me morí!" pero eso no hacía que me sintiera menos torpe. Y tampoco me hacía soportar las burlas y las risas de mis compañeros o de mis hermanos qué seguían surgiendo días después. Ahora se ha vuelto un recuerdo de lo más gracioso para mí, y suelo contarlo porque siempre me boto de la risa durante un buen rato.

Eso es todo lo que tengo que decir al respecto.

  • Escuchando: Viva la Vida - Coldplay

martes, septiembre 23, 2008

Sin asociaciones inconscientes.

La memoria. Es la memoria lo que no les permite encontrarse.
Ella tiene una fijación por grabarse todo, memorizar cada lugar, cada palabra, cada segundo de tiempo a su lado.
Él sin querer deja escapar los recuerdos, todos, como si fueran... nada.
Ella que se queda con las partes y con la suma de esas partes.
Él que ni las partes, ni la suma de las partes, ni el total. Toma y suelta y sigue
Ella le promete estar siempre a su lado
Él no lleva registro mental de quién está a su lado porque le viene dando igual.
Ella que asocia el cafe, los amigos, las películas, y deja que cada estímulo traiga a su mente una aventura, un paseo, una conversación, un recuerdo, una nostalgia...
Él que no la puede ver en los objetos cotidianos, que oler su mismo perfume no lo transporta, ni los cafés son nostalgicos, ni las películas le traen recuerdos, ni entiende siquiera de donde salieron esas envolturas de golosina que ella guarda celosamente en una cajita.
Esas envolturas que para ella son toda la vida. Sí, la memoria no les permite encontrarse, ni el poco interés, claro está, pero esos son... pequeños detalles.

Mi público.

Platicando con Zabioloco, él me decía que tengo muy abandonado a mi público. Pienso que tiene razón, hace rato que no escribo un post para mi público, fuera de mis debrayes personales o mis cosas románticas (jeje), ustedes ya se merecen un post del que se puedan llevar algo más.
Entre el trabajo y el hecho de que hace rato que no dramatizo mi vida, no se da tan fácil el espacio para escribir cosas chingonas. Me disculpo por ello.
Sin embargo, ya quiero aplicarme, no quiero que mi blog se convierta en un blog abandonado y que mi público tan querido, decida dejarme a mí como una bloggera abandonada.
Nótese que la frase "mi público" me ha causado especial gracia (jojo) y que la palabra "abandono" me sigue causando especial angustia (sniff, sniff).
Anyway, la misión es ahora, desempolvar el tapetito y seguir guardando bajo él, la parte de mi historia que se reinventa...

  • Escuchando: Viva la Vida - Coldplay

viernes, septiembre 12, 2008

Tengo una mamá bien chida =P

Acabo de aventarme una hora en el teléfono con mi mamá, al Alto Mando no le va a gustar la factura del cel, pero no saben lo valioso que ha sido platicar tanto con mi ella. Me devolvió a la realidad de las cosas.
Mi mamá siempre ha sido una persona con la que puedo hablar de todo, sabiendo que ella entiende y que aunque tenga opiniones diferentes a las mías, las respeta, me dice lo que piensa y espera a que yo sola caiga en la cuenta y entienda la moraleja. Mi mamá procura darme otra perspectiva de las cosas, por eso me hacía tanta falta hablar con ella. Estaba como presionada y preocupada por cómo se están dando las cosas en mi nuevo puesto y ella se ha encargado de ubicarme y liberarme de la carga mental. Conversar con mi mamá siempre ha sido fascinante, solemos hablar en el mismo canal.
Y sí, puedo vivir fuera de casa, tener independencia económica y ser libre para tomar todas la decisiones sin consultar a mis padres, eso no implica que sigan siendo las personas que más me entienden, las que más me aman y las que no importa a dónde vaya y que decida, siempre van a estar ahí para darme respuestas, las respuestas que sólo las personas que te han visto nacer te pueden dar.

Eres la mejor mami !!! :o)